Alumbre lumbre de alumbre… Luzbel de piedralumbre: Alumbramiento de Deslumbramiento

Hola, amigos. A los que les gusta literatura, les invito a leer este artículo que escribí para el libro Deslumbramiento, del cual mi profesora Gaby Vallejo es compiladora. Valga aclarar que Los Tiempos publicó la nota incompleta por razones de espacio.

El domingo 30 de mayo fue un maravilloso amanecer en este lado del mundo, Bolivia. En la ciudad de Cochabamba, los dos periódicos icónicos del país Los Tiempos y Diario Opinión se lucieron al despertar el interés de la comunidad literaria con dos publicaciones interesantísimas de dos autoras cochabambinas sobre literatura boliviana: La poesía de Antonio Terán Cabero, escrita por Rosario Quiroga de Urquieta (Diario Opinión), y Alumbramiento de Deslumbramiento, de Rossemarie Caballero Vega (Los Tiempos).

El artículo que hoy nos ocupa se refiere al libro compilado por la autora Gaby Vallejo Canedo “Deslumbramiento”, donde cuarenta y seis narradora/es bolivianos se confiesan del porqué de su escritura, resultado del Ciclo de Narrativa Contemporánea Boliviana. El artículo de Rossemarie Caballero (Publicado en Doble Click de Los Tiempos, el 30/05/2021 a las 0h50) inicia con la conocida cita de Miguel Angel Asturias, Premio Nobel de Literatura, en su novela El Señor Presidente: “Alumbra lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre… y ahí nace Deslumbramiento. Veamos:

¡Alumbra lumbre de alumbre…! Deslumbramiento, 46 narradores bolivianos hablan de su escritura, titula el libro compilado por Gaby Vallejo Canedo y publicado por el Grupo Editorial Kipus en abril de 2021. El volumen es el colofón del Ciclo Virtual Narrativa Boliviana Contemporánea, organizado por la Biblioteca Thuruchapitas y conducido por la emblemática escritora cochabambina durante el primer año de la pandemia del coronavirus. (Los Tiempos).

La autora eligió a las narradoras que coinciden en el clima intimista de la lectura: Entre ellas: Rosario Barahona, la autora de Y en el fondo tu ausencia (2013); Magela Baudoin, las razones de la autora de El sonido de la H (2015; Cristina Botelho, la autora radicada en América del Norte; Kori Bolivia Carrasco, la también poeta radicada en Brasil; Amalia Decker, la autora de Carmela (2001); Sarita Mansilla, la autora de Benjamín; Verónica Ormachea, la autora de Los Infames (2015) y Los ingenuos (2010); Pilar Pedraza, la autora describe cómo se forjaron sus escritos y su recientemente premiada novela; y Giovanna Rivero, un único párrafo fue suficiente como respuesta de la escritora a la interrogante, siendo la más breve y contundente confesión como para recordar a Gracian “Lo bueno si breve dos veces bueno”.

Leer el artículo completo en el enlace siguiente:

https://www.lostiempos.com/doble-click/cultura/20210530/alumbramiento-deslumbramiento

Autora del artículo, la también novelista y poeta Rossemarie Caballero Vega nació en Cochabamba. Escribe ficción y no ficción. Gestora del proyecto EC-B. Desde el año 2020 dirige las colecciones World Women Writers y World Young Writers, libros de Bolivia al mundo.

LEER MÄS:

Gaby Vallejo reúne en libro reflexiones sobre escritura de 46 autores bolivianos – Cultura – Opinión Bolivia (opinion.com.bo)

La editorial Kipus ha lanzado recientemente el libro “Deslumbramiento”, un proyecto de Gaby Vallejo en el que reúne las intervenciones de los 46 narradores bolivianos que participaron del encuentro virtual Ciclo de Narrativas Boliviana Contemporánea, celebrada el año pasado y en el que los autores hablan del proceso y oficio de escribir.

El texto contiene escritos de Daniel Averanga, Magela Baudoin, Rossemarie Caballero, Adolfo Cáceres, Adolfo Cárdenas, Homero Carvalho, Claudio Ferrufino-Coqueugniont, Rodrigo Hásbun, Gonzalo Lema, Verónica Ormachea, Graciela Ortuño , Edmundo Paz Soldán, Pilar Pedraza, René Rivero, Giovanna Rivero, Ramón Rocha Monroy, Eduardo Scott Moreno, Rodrigo Urquiola y Manuel Vargas, por mencionar algunos.

Opinión, 28 de abril de 2021 

Rosario Quiroga y la poesía inédita “Soneticidios” de Antonio Terán Cabero

Artículo de la escritora cochabambina sobre el nuevo libro de sonetos del vate José Antonio “Soldado” Terán, Premio Yolanda Bedregal

El Diario Opinión de la ciudad de Cochabamba, Bolivia, ha publicado el excelente análisis de la escritora Rosario Quiroga de Urquieta con el encabezado, que a la letra dice:

“La forma literaria en la que casi siempre se ha expresado la poética de Antonio Terán Cabero es el soneto en cuyos versos su palabra adquiere inusitadas connotaciones. Él es un artífice de la metáfora, siendo consciente de las implicaciones de ésta.  

“El título de su poemario, aún inédito, Variaciones en camisa de fuerza. Soneticidios, es ya una metáfora”, señala Rosario Quiroga.

Compartimos fragmentos del artículo, que se encuentra en la página de Opinion.com.bo del día 30 de mayo de 2021  : “Los temas recurrentes: la vida,  el amor, el camino, el tiempo, la muerte, estados  inseparables en el aprendizaje que le toca vivir al hombre, motiva, cuestiona, define  percepciones y llevan a  su   explicitación en las diferentes manifestaciones del arte, en este caso; al poema.   

“En Variaciones sin camisa de fuerza (sic), Antonio Terán Cabero parece aceptar que ha llegado la edad, no sin lúcido desencanto, de empezar a mirar hacia atrás “a ese lugar sin cuerpo que reúne lo perdido/y apaga los puñales del rencoroso leño”. Sin desesperanza, sin miedo o angustia por el contrario, con  la tierna  certeza del amor  que nutre la   salvación; a veces en un simple beso.” Morirse es más difícil cuando tan sólo un beso/ basta……y condena toda puerta que conduzca al osario”.

La escritora y poeta, concluye sus reflexiones con un contundente párrafo, que confirma la capacidad de compenetración de Rosario Quiroga con el género ensayístico y su minucioso discurrir por la poesía de Terán Cabero:

“La voz poética de Antonio Terán Cabero es un elogio a la palabra. En sus poemas, la palabra simple y llana, sometida a la alquimia de la connotación se convierte en una inusitada metáfora. En los sonetos de Variaciones sin camisa de fuerza sea cual fuere el título  de ellos hay una intensidad ascendente que indaga desde lo íntimo-sentimental subjetivo hasta lo objetivo de la realidad dramática en la que vivimos, lo que lo  hace poema y poeta de trascendencia actual”. 

Acá el link para leerlo completo:

https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/antonio-teran-cabero-poeta-metafora-inusitada/20210529102641821400.html

SOBRE LA AUTORA
Rosario Quiroga de Urquieta entre muchas obras, publicó los poemarios Del camino y su sombra (1990); Aquí la grieta (1998); La memoria del vientre (2007); Para ese miedo que crece con el alba (1987)  y Detrás de tus pisadas (1987) fueron premiados en  Buenos Aires, Argentina en el concurso Hermandad Poética Latinoamericana y América poética en pie.

De la época cruel de Heberto Arduz Ruiz

La autora tarijeña residente en Córdoba, Nelda  Amalia Carretta reseña el último libro del escritor Heberto Arduz Ruiz

El escritor Heberto Arduz Ruiz, junto a la efigie del poeta Oscar Alfaro, en San Lorenzo – Tarija, antes de la pandemia de 2020.

Reseña De la época cruel

Con pocos, pero puntuales signos, en un claro estilo coloquial y llano, Heberto Arduz Ruiz,  interpela fina y elegantemente al lector, acerca de lo que fuimos y somos antes y durante la pandemia. El confinamiento, la cacería  de ancianos, la incertidumbre ante el fantasma viral  se visibilizan; gravitando aun más en la realidad del autor, por la lenta pesadez de un país aletargado –en evidente alusión a Bolivia, su “pobre país del desconcierto”[1]– cuya  conciencia  socio-política y de gobernabilidad se esfuma.

“En la hora cruel es preciso  arrinconar el mal y no darle tregua” plantea en su tesis Arduz Ruiz, a través de un juego de alusiones y elusiones revestidas de simpleza y naturalidad potenciando una interacción dialógica con sus lectores, en virtud de esa clara intención metafóricamente manifiesta: superar la pandemia. Su finalidad es reflexionar acerca de ella para aceptarla y poder solucionar la crisis existencial que genera.  

Ya en la primera parte de su obra, el escritor, esboza un escenario de tensión y catástrofe que evidencian una angustia vital. Mientras que, en la segunda parte, celebra, con euforia, la  continuidad de la  vida a pesar de estar “privados de todo”. Discurre sobre valores, fe, amor, confinamiento, muerte, llanto, y una oración para los infectados. E incluso, dialoga acerca del silencio y el ritmo de la ciudad de La Paz durante la pandemia.

En la tercera parte, el ensayista pide rogar al Creador por la paz y el planeta, en tanto que reconoce simbólicamente al coronavirus como espectro de venganza de la naturaleza contra  el maltrato del hombre hacia ella, dando como ejemplo los incendios de la Chiquitania.

Ironiza respecto de la aparición urbana de ciertos animales silvestres, difundida por los medios y coincidente con la desaparición mediática de políticos (supuestamente a causa del  distanciamiento social). Valora la introspección y el cambio de conducta personal y familiar   como producto del confinamiento, considerándolos una moraleja de la crisis sanitaria; e interroga al partido gobernante sobre su gestión.

Llanto por la imposibilidad de despedir a quienes fueron víctimas  fatales de la crisis, cuidarse  y proteger la vida, oposición a la cuarentena de parte de los que especulan materialmente,   acatar el confinamiento para no perecer, la urgencia de construir en paz un ambiente desprovisto de rencor y miedo en el marco de una ciudadanía y sociedad responsable son los  tópicos que completan el tercer apartado.

En la cuarta parte, Arduz Ruiz se presenta en toda la magnitud de la dimensión filosófica  existencialista –el hombre y su desconcierto–en la concepción milleriana de la nada. En el tiempo que nos tocó vivir, invitándonos a cambiar de hábitos en nuestra relación con el planeta y con el coronavirus, a no retroceder para arrinconar el mal –como el Cid. En una  época que nos libera de ver en televisión a los políticos, prometiendo y haciendo lo que no deben –canchitas y no, hospitales– según la suspicaz y crítica mirada del propio  autor.

Una existencia amenazada, memoria, añoranza, el amar, abrazarse fuerte, encierro, necesario apoyo a Bolivia, y entre ciudadanos y gobernantes en la lucha por la pandemia;  reencuentro  familiar después de la misma; esperanza de un  nuevo amanecer, fe y unión ciudadana para  construir el futuro, son planteos que el sujeto de la enunciación –el hombre preocupado por la pandemia– le hace a los hombres que perviven en ese contexto, a los ciudadanos, a los bolivianos, en definitiva a los lectores.

 Pero, incisiva y visceral, una pregunta retórica abre una valla de fuego: ¿se puede  permanecer    en funciones si se carece de credibilidad? Es el punto de partida para que el destinatario  directo sea el ex presidente de Bolivia Evo  Morales y el  enunciador, la voz del  que le anticipa un final de ciclo. Es el momento de mayor tensión que alcanza la argumentación de  este abogado y escritor. 

Paceño de nacimiento, tarijeño por adopción, Heberto Arduz Ruiz en su Notas del Facebook. Aguja e Hilo vs. Papel y Lápiz, plasma dos aspectos personales propios: una visión amplia del mundo, propia de quien  vivió desarraigos, viajes y se formó vivencial, social, política y académicamente como hombre de letras y de leyes. Y su generosidad, al reconocer a escritores de esa red social: Homero Carvalho Oliva, Nils Puerta Carranza, Andreyna Herrera, Anita Rosa Reyes, Miguel Alpire que con distintos géneros, estilos, formatos y temáticas proporcionan la posibilidad de una lectura y escritura interactiva y creativa, individual y de conjunto.

En cambio, una visión muy intimista impregnada  de una  subjetividad inherente  al  hombre que amó y vivió, se percibe en sus microcuentos –Maleta trajinada, Retazos del corazón, Separación fatal,  Voluntaria reclusión domiciliaria, La llegada del tren, Hombre de silencios, Confinamiento–    que trasuntan vitalidad en el  decir y sentir, inclusive en conversaciones con su propio yo.

El Alzheimer, la llegada del tren (metáfora de la muerte), y la vida, están entre  su preocupaciones generacionales;  sin embargo, en sus  Crónicas de amor y olvido devela  su  íntima  confesión:  la paradoja de haber sido hombre de pocas palabras, aun enamorado del amor, la poesía y la literatura,que  implican  ser expresivo   con ellas.

Por medio de una prosa ágil y dinámica, asimismo vital y dotada de un fino humor, Arduz Ruiz plantea en clave de profunda filosofía humana, social, política y comprometida, la gravedad de la situación, sin agobiar  debido a su estilo discursivo y su abordaje temático.

En suma, De la época cruel, le sirve al autor de pretexto para dar rienda suelta a su maravillosa forma de decir y sentir esta crisis existencial desatada por la pandemia; concebida y asumida desde una equilibrada perspectiva –ni absolutamente pesimista, ni absolutamente optimista– que provocan en el lector cierto sosiego, deleite y esperanzas, mediados por la intertextualidad fugaz de las historias, además de su breve extensión y delicada línea y trama argumental.

[1]Como lo llama el autor  en su poema “Patria Mía” (El país, Tarija, Bolivia 2020). Disponible  en https://elpais.bo/cultura/20200726_patria-mia.html)

Nelda  Amalia Carretta Casap

Córdoba,  abril  de 2021


Primera  edición. Editorial Sagacom. La Paz – Bolivia, 2020 (76  páginas).
Heberto Arduz Ruiz nació en La Paz, 1946. Doctor en Derecho. Estudió en Tarija y Sucre. Desde la época de universitario sus artículos fueron publicados en Presencia Literaria, El Diario, Hoy, El País, Correo del Sur, La Patria y en diversas revistas culturales, entre ellas Signo. Publicó: Hombres y letras (1978); Mis personajes de fin de siglo (2013); Rastrojo de lecturas y Obituario (2013); Brizna de fuego (2014); Trivialidades de tiempo libre (2015); De la vigilia al sueño (2016); Sueños intactos (2017); La patria del corazón (2018); Antes de la sombra de olvido (2019); Tiempo y vida (2019) y De la época cruel (2020). Corresponsal de Bolivia en la revista virtual “Letras de Parnaso” de España.

Nelda Amalia Carretta Casap nació en Tarija en 1955. Bachiller superior especializado en Letras en la Escuela Normal Superior de Jujuy. Docente de Lengua y Literatura en enseñanza media sistemática y Docente en Lengua Española para Lenguas Extranjeras y de Análisis de Discurso y Metodología de la Investigación en la formación para-sistemática de estudiantes universitarios en diferentes Ciencias Sociales en las provincias de Jujuy y Córdoba. Premio Nacional en Ciencias Sociales como asesora. Coordinadora de Actividades científico- tecnologías del Ministerio de Educación de la Provincia de Jujuy. Directora de Cultura del Municipio de Monterrico
Coautora del Libro sobre investigación en Lingüística “LLamiy Kallpi” y de la Investigación “Mito y originalidad en la narrativa oral de Monterrico”, entre otras.

 

La dialéctica herida en la poética de Antonio “Soldado” Terán

El poeta cochabambino nos abrió las puertas de su casa y nos obsequió con algunos poemas de su libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

Antonio, apodado Soldado, Terán, en su domicilio de Cochabamba, 2021
Insilio (1a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)
Insilio (2a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

réquiem

no saciada la sed ni colmado el anhelo
la mirada no sonríe a la luz
sino a la inmóvil  palidez y  la locura

sobre mi corazón
su mano yerta es una flor sin alas
la estrella de sus pasos en el pozo sombrío
es el nombre de los huérfanos
la triste aureola de los que no han nacido
la herida de las manos comadronas
es el nombre de nadie
cuando un sol de violencia carmesí
hila una tumba gris
con los colores de la arcilla

a su martirio acuden el macilento día
y la consabida oscuridad de la tierra
el ángelus se enturbia
en el largo camino galopan los adioses

ella cabe ahora en la ceniza de otro cuerpo
los tigres de su sangre son tan solo un destello
en la memoria de una ostra

libre ya de sus líquenes traidores
de sus briosas crines de animal amoroso
se ha derrumbado en una lágrima

quién será su verdugo donde vaya
quién el látigo 
que macule el puro ser de su hermosura?

vano réquiem el poema
El poeta, una noche del pasado marzo en el umbral de su vivienda en condominio Bella Vista, que habita junto a su esposa Carmiña.
Agonía (1a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)
Agonía (2a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

biografía

también aquí hay uno confinado en su aldea
que dibuja poemas sobre las piedras fúnebres
y sangra por las noches esa ardiente batalla

uno que ante la esfinge se ha negado a morir

y aunque las imágenes de mujer o de niño
no canten ya entre la niebla
ni sollozo alguno lo despierte en la noche
aunque las palabras con que ardía 
el incienso del amor hayan perdido
sus aromados lazos
mira la hoja al viento tan triste de la hoguera
José Antonio “Soldado” Terán Cabero (Cochabamba, 1932)
El poeta Antonio Terán con tres admiradoras, Las Tres Marías, escritoras cochabambinas, 2021

José Antonio Terán Cabero nació en Cochabamba, Bolivia en 1932

Es licenciado en Ciencias jurídicas, políticas y sociales por la Universidad Mayor de San Simón. Tiene varios trabajos de investigación en el campo urbanístico y en temas de la ciencia y técnica administrativas. Fue director de la Casa de la Cultura y asesor administrativo y Oficial Mayor de la Alcaldía y del Concejo municipal de Cochabamba.  El año2003 le fue otorgado el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal con el libro Boca abajo y murciélago

Poemarios

Puerto imposible (1963)

Negarse a morir (1979)

De aquel umbral sediento (1998)

Ahora que es entonces (1993)

Bajo el ala del sombrero (1989)

Boca abajo y murciélago (2003)

Poemas reunidos (2013)

A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

A fugitivas sombras doy abrazos. Santa Cruz, 2018

La poesía primorosa de Adrianne Tardío

La poeta cochabambina borda con primor cada palabra de su libro Cajón de costurera

Rebecca

En el albor te trajeron las huestes de los mares
Candorosa, frágil y angélica tus mejillas bermellón.
Tornasola el torrente en tus venas, tras el epitelio claro de tu piel
                                                     -ángel mío-
Argenta el sol la urdimbre de tus cabellos,
Filamentos liados con briznas de  arijos dorados,
Que llevan en su entorno de violetas silvestres su aroma
Para ornar la palidez de tu rostro tan bello.
Mi amada, niña, mi ángel…

Anclaje

Esa luz que seduce a mi tristeza,
tenue, cálida se cuela en mi piel
pero no me importa,
ya no sabe a nada.

Me arrullo quejumbrosa
en algún nido de sombras,
en su frio me cobijo y huyo
de la vida que no se detiene.
¡Qué indolente circula por la ventana!
La dejo que me atisbe sin recelo.
La vida ya no es vida.

Me quedo, me sostengo
en esta resonancia de tristezas
con esta suma de antónimos,
en esta opacidad
y sujetando mis tobillos
la carlanga de la angustia
que me retiene, me ancla.
                  Me resisto.
                                   Me quedo.

Un poeta en el parque de Posadas, Misiones

Miguel Angel Ferreira, el poeta solitario del Teyu Cuare, nos comparte sus textos

Agrisado de miércoles de llovizna

La lengua en la punta
De la mesa
La intimidad es una cacería de fantasmas
Tener algo para decir
Paisajes imposibles
A descubrir, entre
multitudes alumbrar
Hacerse al margen,
Desde los bordes disparar
Líneas de fuga, evadir
La cadena del óxido cotidiano
Hacer señales de humo
En las memorias
Contra los males del Imperio
La irreverencia molesta a las máscaras
Con sonrisas de Mefisto
Acaso las últimas señales de humo
Abran ventanas del ser oculto
Y todo sea marea de brazos
Entre abrazos.


El parque Teyu Cuare, preferido del poeta en Posadas, un solitario atardecer de mayo de 2021

A Nadie

A nadie escribo
Para mis notas de papeles
En amarillo
Asomado al ventanal
Elaboro vuelos,
Destinos inciertos
Mensajes en botellas
Al mar
Escritos en andenes
Papeles sueltos con
Un nombre
Y esa llovizna que me da gotas
De cristal en el vidrio
Y esta mañana de domingo
Descorre su cortina
Con notas en piano
Llovizna y truenos
Más allá
Del
Mirto.

                                 Marcho día y noche
                                 Como un parque desolado.


Busco respuestas donde está la palabra
Desafío laberintos en busca de mí
Latidos desacompasados
Alertan las arterias
De un poema inconcluso
Sin rimas mis días de desatino
O destino sin saber
Desafinado bandoneón de tango
Con acordes de guitarra
Mis abandonos mis desatinos
Mis desvaríos de poeta
Enlazado al calor de una palabra
Subo escaleras imaginarias
En la búsqueda del mensaje 
Y un poema concluido.
Teyu Cuare, visto desde un montículo
El poeta participa en la antología Voces en cuarentena, de Tucumán, 2020.

Ítaca y Luminar de Blanca Wiethüchter

La emblemática escritora boliviana de raíces germanas, y su último poemario en vida, Ítaca (2000)

Poemas de Blanca Wiethuchter, Bolivia 1947
Dibujos de Alex Pelayo Ramos.

… Te espero Ulises,

Enamorada de los fuegos que arden bajo mi lámpara,

te espero.

Con una luz que deslumbra los cielos

con un canto que atrae todos los vientos, te espero.

(…)

Página 43, Ítaca (2000)
Blanca Wiethüchter, 1947
Página 41 del poemario Ítaca (2000)

Luminar, el poemario de edición póstuma por Ediciones El hombrecito sentado, 2005

Dime cuándo has pulsado el mundo con mano fuerte

para disponer como dispones

otro aire en el rumor de las horas

otro olor en el polen de la vida…

Luminar, 2005
Luminar, 2005

Blanca nació en La Paz, el 23 de septiembre de 1947. Estudió en el colegio alemán Mariscal Braun. Salió graduada en Crítica y Artes de la UMSA. Luego partió a París a la Sorbonne, donde sacó el doctorado en Literatura Hispanoamericana. Vivió en La Paz trasladándose luego a Cochabamba donde falleció en 2004.

Mi escritura, ese sabor a mujer

Desde Cochabamba-Bolivia, la Editorial Kipus acaba de lanzar el libro Deslumbramiento, 46 narradores bolivianos hablan de su escritura (2021). La fortuna hizo que mi persona participara como una de las narradoras del espectro nacional.

Deslumbramiento es una exploración en las profundas cavidades del escritor que olvidó o guardó emociones ante las propias palabras escritas en el dolor, por el amor, con la soledad, entre las lágrimas, sobre la almohada, tras de los cristales de las ventanas, ante la muerte. En fin, cada escritor ha vibrado a su manera al descubrir la escritura”. (Deslumbramiento, 8:2021), son las palabras de la Responsable de la publicación, la escritora Gaby Vallejo Canedo.

Cuando fui invitada a participar del CICLO DE NARRATIVA BOLIVIANA CONTEMPORÁNEA, que se realizó virtualmente durante el 2020, desconocía que cada escritor debía aportar un texto respecto al porqué de su escritura. Me encantó la idea, y comencé a pensármelo. Lo terminé y se lo mandé al mail de la compiladora, con cierto temor, con cierta incertidumbre, a ver qué me decían, qué tal estaban los párrafos. Silencio. Nadie dijo nada y nadie sabía lo que se venía. Tampoco sabía si mi texto se incluiría en el Gran libro del Ciclo de Narrativa Boliviana. Tampoco conocíamos el título que llevaría y quiénes participarían. Un total misterio que debía ser guardado hasta que el libro se publicara, y salió hace unos días. Se titula Deslumbramiento. ¡Wow, qué título! y mi texto está inserto ahí, ¡doble albricias!

Tapa de la compilación Deslumbramiento (Varios autores, abril, 2021), publicado bajo el sello del Grupo Editorial Kipus.

Al escribir mi texto sentí brotar una especie de confesión, un desnudarse en el río. Elay! Esto es lo que me surgió:

Mi escritura, ese sabor a mujer*

Comencé a escribir por necesidad. La necesidad de descifrarme, reconocerme, pensarme como mujer sintiente. Sabemos que la literatura es una fuente poderosa que nos lleva a explorar las palabras, el significado, el origen, las implicaturas, las variantes, los enigmas, hasta la “cortedad” del mensaje si en el mejor de los casos no dice todo lo que el pensante quiere; y la escritura además de arma es un arte. Fuera del arte el mundo es cotidiano, quizá incluso cargado de hastío. El arte es creer. Yo creí que escribir me haría bien, y me hizo, de alguna manera,  provocando, contando, incluso bramando si quieres, en cada poema o relato.

La literatura es cataclismo. Si no mueves lo establecido no es literatura que valga la pena. Ahí me di cuenta que mi literatura, al inicio, buscó decir algo, con palabras huecas, dolientes, solitarias… pero el tiempo las fue acomodando. Y surgió otra energía, una combinación intensa de palabras que me hizo más fuerte. Una combinación que debió ser inédita, hasta cierto punto original, si se puede llamar original a algo, pues creo que alguien escribió o dijo antes de  manera similar –en mayor o menor grado- lo que intentamos decir en cada texto. “Voz propia”, le llama Patricia Bence Castilla, “rupturista”, agrega. Y me gusta que me asigne el rol de rupturista. Pero falta. Siempre falta, y en la búsqueda está la alegría de seguir escribiendo. Hasta encontrar ese algo que cada escritor/ escritora sabe que busca, a  veces lo logra, otras no.

Cuando Elena Ferrufino Coqueuniot mencionó que mi Enigmas de la Esfinge colmaba la expectativa de ese lenguaje, esa subjetividad otra que Kristeva o Cixous alegaban refiriéndose al lenguaje de mujer, comprendí el sabor que tienen las palabras de la literatura escrita por mujeres, y aquí me encanta husmear.

“2302 1 P4R

Acabo de reencontrarme, de reconocerme, en su espejo, en su agua, Narciso, en su fuente. Soy, tal vez la griega, pero soy más, soy multitud. Me habitan extraños seres que se disputan el derecho de decidir mi suerte en la partida interminable del ajedrez que empezó en aquel preciso instante que escuché su voz y miré su imponente figura. Parecía usted un príncipe, aunque sin capa azul y sin caballo blanco. Ardientes destellos nacidos en los cristales de las ventanas rebrillaban y se apagaban en los pastos verdes de mis sueños”. (Fragmento, Enigmas de la Esfinge, 2007)

(*Documento incluido en el libro Deslumbramiento, 46 narradores bolivianos hablan de su escritura, 97:2021)

La autora Rossemarie Caballero mostrando el libro Deslumbramiento (2021) desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

El último párrafo citado en el texto, se encuentra en el libro Enigmas de la esfinge (2007) y el penúltimo, en la contratapa del mismo, como síntesis de la valoración de Elena Ferrufino – Coqueuniot en ciudad Cochabamba de 2007.https://rosemariecaballero.com/enigmas-de-la-esfinge/

¡Gracias por Seguirme!

Microrrelatos: Insondables sorpresas, de Manu Espada

Micros de Manu Espada, de su libro El zumo de las piedras (2021)

OXÍMORON

A continuación algunos micros del autor:

-Por supuesto.

EL PERSONAJE MÁS RÁPIDO DEL MUNDO

-¿Serías capaz de aparecer antes que el título?

*

Cambio climático

   El hombre del tiempo predijo una borrasca de letras «e». Me puse las katiuskas y salí a la calle. Todo comenzó con un leve sirimiri. Unas pequeñas y finísimas «es» Times New Roman cuerpo siete mojaron mi pelo. Abrí los brazos y un chaparrón de Tahoma veinte (mayúsculas) me caló hasta los huesos. Emocionado, chapoteé en un charco de «es» Courier New en negrita hasta que se pusieron en cursiva. Tras dos días de incesantes chubascos, el viento alejó los oscuros nubarrones de Arial Black. Ahora brilla el sol y el hombre del tiempo predice una feroz sequía. Mientras escribo este texto compruebo, aterrado, cómo comienzan a evaporarse hacia la página siguiente las «es» de los jardines, de los carteles, de los letreros, de…

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Escritoras Cruceñas

Mujeres escritoras originarias o residentes en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

La antología Escritoras Cruceñas se presentó en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz en 2019. El libro alberga la obra de 36 escritoras en tres géneros: Poesía, narrativa y drama. El diseño de cubierta lo elaboró la Editorial Kipus, sobre la pintura El jardín de las sibilas, de la artista María Zanutti. Firma el texto en contratapa el escritor Homero Carvalho, al interior también se aprecia el análisis de otro escritor, el reconocido crítico Willy Oscar Muñoz, así como los textos valorativos de la compiladora y las coordinadoras de la edición.

Cubierta de la antología Escritoras Cruceñas, 2019.
Portada sobre la pintura de María Zanutti.

Escritoras Cruceñas

Patricia Gutiérrez Paz, poeta

Claudia Vaca, poeta.

Blanca Elena Paz; Giovanna Rivero, narradoras; Rosario Arzabe, Nelly Vazquez, poetas.

Natalia Rodríguez Leyton, poeta

Mary Carmen Monje, dramaturga; Magela Baudoin, narradora.

Isabel Suarez, narradora
Lucía Carvalho, poeta

Gabriela Ichaso, Paula Benedict de Bellot, Paula Lopez, Centa Reck, narradoras.

María Katia Simon, poeta.
Dolly Peña Pedraza, dramaturga
Albanella Luena Chavez, poeta
Rossemarie Caballero Vega. Compiladora, proyectista y directora de edición
Proyecto EC-B